Desde que el ser humano inventó la agricultura, la cosecha ha sido un tiempo de felicidad. El trabajo de meses se ve recompensado con los frutos de la tierra y las épocas de escasez se olvidan en la abundancia.
En este mundo acelerado, lleno de coches y asfalto, los cañameros seguimos disfrutando de este acontecimiento.
Cosecha tus plantas con cariño, entre volutas de humo y sin prisas, te lo agradecerán. La cosecha del cannabis es muy sencilla.En resumen consiste en cortar los cogollos y secarlos. La calidad del producto final, sin embargo, dependerá de cómo se haga este secado.Cosechar, manicurar, secar y curar son los cuatro procesos que, si se hacen bien, harán de fumar un gran placer.
COSECHAR La familiaridad con la variedad que cultivemos es la mejor regla. No todas las variedades tardan lo mismo en madurar. Una sativa como la mejicana madura más lentamente que una índica como la Northern Lights. Frente a una hierba desconocida hay que experimentar cosechando en diferentes momentos. Así al año siguiente, sabremos exactamente cuál es el momento adecuado para recolectar las plantas. En exterior, el momento óptimo para cosechar dura unas dos semanas. Cuando veas que la mitad de los pistilos tiene un color marrón o naranja, prepárate y vigila atentamente. La planta alcanza su máxima potencia cuando entre un 50 y un 90 por ciento de los estigmas o pelillos blancos de las flores han perdido el color blanco y tienen un tono marrón o naranja. Está en el punto óptimo para ser recogida. Como regla general, se puede decir que la planta cosechada con más pistilos blancos tendrá menor potencia y un colocón “mental” y alegre. Con más pistilos marrones o naranjas la hierba tendrá más THC (tetrahidrocannabinol) y el globo será “físico” y sedante. Esta regla no es, ni mucho menos, infalible y depende de cada variedad. Las sativas suelen ser estimulantes comparadas con las índicas, más relajadas y narcóticas. Durante la semana anterior a la cosecha no hay que abonar la planta. Regadla sólo con agua para lavar los restos de fertilizantes. Esta simple medida mejorará el sabor de la hierba y rascará menos la garganta. Cosechad la planta después de un día de sol, hay que evitar recoger las plantas cuando estén mojadas ya que la humedad favorece la aparición de hongos y mohos. Al cosechar se puede cortar la planta entera o ir cortando cogollos conforme vayan madurando. A gusto de cada uno. Puedes cortar los cogollos superiores primero y dejar los más bajos para que terminen de madurar.
MANICURAR Después de cortar la planta se deben quitar las hojas grandes que no tienen glándulas de resina. Hay quien corta estas hojas después de secar las plantas. Así, al secarse, las hojas grandes recubren el cogollo y lo protegen evitando que se rompan las glándulas llenas de resina. Para hacerle la manicura a tus cogollos agarra la planta por el tronco y, mientras la sostienes boca abajo, ve cortando las hojas grandes con sus peciolos o tallitos. También puedes cortar las puntas de las hojas que sobresalgan del cogollo y no tengan resina. Cuanto más limpies el cogollo, más potente será. Mientras manipulas los cogollos ten cuidado y no los manosees. Las glándulas de resina se rompen con facilidad y el THC se oxida.
SECAR El THC del cannabis fresco no “coloca”, es decir, no es psicoactivo. Para convertirse en marihuana fumable, la hierba tiene que secarse. El proceso de secado influye mucho en la calidad del producto final. Una hierba mal secada rascará la garganta y perderá potencia. Por el contrario, si el cannabis se seca lentamente, el sabor y la potencia mejorarán. El cannabis se debe secar en un lugar seco, oscuro, fresco y ventilado. Si colgamos los cogollos cogerán una forma más redondeada que si los extendemos sobre un periódico o rejilla. Si los extiendes vuélvelos cada día para que se sequen uniformemente. Dependiendo del clima el secado puede durar entre una y tres semanas. Si no quieres curar la hierba, manténla secando hasta que el tallo central se quiebre al doblarlo. Si piensas curar el cannabis, cuando el cogollo se sienta crujiente al tacto pero un poco húmedo en el centro pasa al curado. Existen rejillas de secado ideales para este proceso, el mayor peligro cuando secamos el cannabis es que aparezcan hongos. Pueden evitarse poniendo un ventilador que mueva el aire alrededor de los cogollos. Si se enmohece un cogollo sepáralo del resto para que no los contagie. Secarlo al sol directo durante al menos 24 horas debería acabar con los hongos.
CURAR Cuanto más lento sea el secado, mayor potencia y mejor sabor tendrá la hierba. El curado consigue que la hierba se seque más despacio. Una buena forma de curar es meter la hierba en cajas metálicas o de madera (no de plástico) que se abren una o dos veces al día. De este modo la hierba se acaba de secar más despacio lo que mejora su sabor y su potencia. La duración del curado depende de cuantas veces al día abras la caja y de las condiciones del clima. Vigila a diario la hierba en busca de moho. Las condiciones del curado pueden hacer aparecer hongos si no se va abriendo la caja para que se airee. Si aparecen, saca los cogollos de la caja y cuélgalos al sol.
CONSERVAR Una vez que la hierba esta bien seca (cuando el tallo se quiebra) se puede meter en botes herméticos y conservarla meses e incluso años sin perdida de potencia en un lugar fresco y oscuro. La hierba pierde potencia en contacto con la luz, el aire y el calor. Por eso hay que guardarla herméticamente, a oscuras y sin altas temperaturas.
FUMAR …es un placer…(¿o acaso necesitáis más instrucciones? XD)
LO QUE NO SE DEBE HACER… La marihuana no se debe enterrar para que se cure. Esta técnica produce la aparición de bacterias y hongos que pueden ser peligrosos. Algunos pueden provocar infecciones respiratorias muy graves. La resina no está en el interior de la planta: colgar la planta, arrancarla con raíces o hervir estas no incrementa la potencia de la hierba. Secar el cannabis en el horno o el microondas destruye parte del THC. Si aún así os puede la impaciencia, secadla con el horno normal al mínimo (50-70ºC) dejando la puerta un poco entreabierta. No subáis más la temperatura porque se destruirá demasiado THC.

Se ha hablado mucho sobre la germinación de
Existen variedades de marihuana en el sudeste asiático, sobre todo en Tailandia que son hermafroditas. Dada la poca diferencia entre invierno y verano en climas tan tropicales, estas variedades florecen todo el año. En sí son hembras capaces de producir algunas flores masculinas con las que polinizarse a sí mismas y a sus vecinas. En condiciones de estrés puede aparecer hermafroditismo en plantas de ambos sexos. Los machos que son sacados de un sistema en el que tenían condiciones idóneas, y son trasladados a una ventana en invierno, suelen formar alguna flor femenina que al ser polinizada suele dar una semilla borde. No se les puede considerar aptos a efectos de consumo, no dejan de ser machos con unas pocas flores del otro sexo. Es muy común que al aplicar la técnica “sinsemilla” de retirar los machos, las hembras aparte de crear flores como locas, para captar el polen que no está, parecen defenderse formando flores masculinas, generalmente son muy pocas y son difíciles de ver. Esa es la causa de que se encuentre alguna semilla ocasionalmente en algunos cogollos, o plantas, sin que haya habido ningún macho. Estas plantas son hembras pues su porcentaje de hermafroditismo, es mínimo. Si las flores masculinas son escasas, retíralas con unas pinzas, si son numerosas y la planta es realmente ambigua, puede servir para el consumo o producción de semillas pero es aconsejable apartarla de las otras hembras. Unas pocas semillas en un cogollo tampoco afectan a la calidad de “sinsemilla”. Algunos autores sostienen que las semillas creadas a partir de polen de hembras-hermafroditas, dan lugar a hembras puras y hembras-hermafroditas, sustituyendo estas a los machos. Es fantástico pensar que estas semillas no den machos, pero está por ver si todas darán lugar a plantas resinosas y vigorosas, no bastando la condición de hembra para ser de calidad. Si las plantas obtenidas son de calidad puede ser interesante, aunque algunos no son partidarios de cultivar este tipo de plantas.
En primer lugar seleccionaremos la planta de la que se extraerán los esquejes, debería ser peferiblemente una planta adulta, sana y en fase de 
La mejor forma de prevenir desastres es mediante la higiene. Se deben seguir los siguientes consejos:
Conforme avanza la madurez, los cogollos se van llenando de THC (entre otros compuestos) por la resina que van soltando los pelillos. Este proceso es continuo, ya que a la a la vez que fabrica o segrega THC, parte del THC se convierte en CBN (no psicoactivo). Hasta que llegue su momento, en este proceso se va destruyendo menos THC del que se forma, y el cogollo cada vez es más rico en THC.
Dado que bajo una
Aquí os traigo un video tutorial muy detallado, para hacer germinar correctamente las
Tras el cultivo de tu marihuana, empieza el proceso de su secado donde la prepararemos para su consumo. Este proceso junto al de curado es uno de los pasos más importantes para conseguir una marihuana de buena calidad.