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Posts Tagged ‘cultivo’

CULTIVAR EN MINIARMARIOS

Jueves, Agosto 18th, 2011

MINI ARMEn mini cultivos, uno de los problemas más habituales es controlar la altura de las plantas, bien porque la altura del armario es reducida, bien porque las luces empleadas tienen poca penetración. Para luchar contra este problema, se han inventado tres tipos de técnicas, conocidas generalmente por sus siglas en inglés:

-SOG (Sea Of Green), Mar Verde. Consiste en hacer muchos esquejes pequeños de un solo cogollo central, que se pasan a floración según enraízan o con una semana de vegetativo como mucho, lo ideal para este sistema es contar con 2 armarios, uno para madres y otro para floración.

Ventajas: máxima producción y ciclos rápidos
Desventajas: muchas plantas para regar muy a menudo (macetas pequeñas), la combinación con sistemas de riego es muy adecuada, bien sea por goteo o por mediante el sistema de flujo/reflujo.

-SCROG (Screen Of Green), pantalla verde. Consiste en colocar una malla por encima de las plantas y ir enganchando las ramas que la sobrepasen, haciendo una especie de ganchillo con las ramas y la red, cuando tengas toda la red cubierta, todo verde, cambias a floración y consigues el llamado scroll o mar verde, ya que todas las plantas tienen la misma altura, llegando la luz por igual a todo el cultivo y aumentando por tanto la cantidad y calidad de los cogollos

Ventajas: nivelación de la altura, aprovechamiento optimo de la luz, especialmente de fluorescentes. Muy cómodo en floración. Pocas plantas a regar, con macetas grandes, pueden ser tipo bancal, ganando altura.
Desventajas: El ciclo de cultivo se alarga, hasta q las plantas van llenando la malla. Exige trabajar con semillas feminizadas o esquejes.

LST (Low Stress Training), guiado de bajo stress. Consiste en ir atando la punta hacia los lados alternativamente, reduciendo la altura y aumentando la anchura. Promueve el crecimiento de las ramas laterales sin necesidad de podar.

Ventajas: muy versátil, se puede hacer desde semilla también. Permite adaptar la forma de la planta al espacio de cultivo.
Desventajas: únicamente el trabajo q requiere.

Otros métodos para controlar los parámetros de cultivo e intentar minimizar el espigamiento de las plantas y que sean lo más compactas posibles:
-DIFF. La diferencia entre la temperatura diurna (luces encendidas) y la nocturna (luces apagadas). La distancia internudal se incrementa exponencialmente con el incremento de DIFF entre 2 y 10ºC. Hasta 5ºC de DIFF, la distancia internudal se mantiene controlada, a partir de ahí se dispara. Tiene especial relevancia durante el periodo de transición pre floral (desde que se cambia a foto periodo de floración, habitualmente 12/12, hasta q las plantas comienzan a florecer visiblemente), para ello suele interesar encender las luces por la noche y apagar por el día. No conviene mantener un DIFF<2º durante más de tres semanas.

-Nitrógeno. Durante el periodo de transición pre floral ocurre la mayor parte del estirón de las plantas. La cuantía de este esta directamente relacionado con el Nitrógeno disponible por la planta. Evitar un exceso de Nitrógeno ayuda a controlar el exceso de altura. Es difícil encontrar el equilibrio, demasiado poco Nitrógeno afecta negativamente la cosecha.

-Riego. Durante el periodo de transición, hay que extender al máximo el ciclo seco, es decir, espaciar al máximo el periodo entre riegos, sin llegar a que las plantas se sequen, claro.

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PREVENCION DE PLAGAS DEL CANNABIS

Viernes, Agosto 12th, 2011

plagillasUn programa de control de plagas del cannabis para un jardín de marihuana deberá pensarse como un hecho gradual, cuidando que sea mínima cualquier intervención sobre los sistemas de vida, intentando no dañarlos, a la vez que estimulamos los controles naturales que advirtamos en nuestra huerta. Básicamente deberemos tener en cuenta las siguientes premisas para cuidar nuestra planta de marihuana:

Estimular la salud del suelo: debe aplicarse un abundante composta, resultado de los residuos de cosechas de marihuana previas, o bien cubriremos con mantillo de bosque el terreno de cultivo de cannabis (de ser posible negreo o muy oscuro) para que nuestro suelo no quede descubierto y que este detritus vegetal se descomponga con el transcurso de la estación. También puede usarse abonos verdes, estiércol de animales, de murciélago, guano de ave y polvos naturales de roca.

Cultivos entremezclados: es conveniente plantar diferentes variedades de marihuana intercalándolas como sea posible. Varios estudios han demostrado que los daños que causan los insectos se reducen a la mitad entremezclando cultivos de diferentes plantas de cannabis.

También es de gran importancia en agricultura la biodiversidad vegetal, respetando los márgenes o setos vivos donde se refugia la fauna auxiliar (predadores de plagas) y haciendo en algunos cultivos trampas y/o repelentes (en la zona de Levante es bien conocida la asociación de la albahaca en cultivos de pimientos, pues ahuyenta a la mosca blanda).

La gran mayoría de plantas aromáticas suelen tener efectos repelentes por lo que podemos poner en nuestro jardín de marihuana o balcón, plantas de lavanda, tomillo, romero, menta, albahaca, ajenjo, basilisco. Artemisa, lengua de perro, salvia y otras. A mayor variedad, mayor confusión para los sentidos de los insectos, esto les impedirá localizar su vegetal favorito.

Un hecho curioso que cabe reseñar es el observado en un cultivo de interior, el cual padecía un ataque de araña roja, y tras colocar una planta de maíz vieron como la mayoría de las arañas emigraron hasta el maíz abandonando las plantas de marihuana. En caso de plagas con orugas, se pueden colocar coles de china por su poder atrayente.

Higiene de la huerta: la higiene es preferible al uso de cualquier pesticida. Un buen arado profundo 8de 30-40 centímetros) destruirá mucho de los insectos nocivos que viven, anidan y se reproducen bajo tierra.

www.tumaria.com

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FERTILIZANTES ORGANICOS PARA LA MARIHUANA

Miércoles, Agosto 10th, 2011

He aquí los fertilizantes biológicos especiales más utilizados, indicando su proporción aproximada de (N-P-K), cada número indica el porcentaje en peso de los elementos citados.

Cenizas de madera: las cenizas de madera son un muy buen abono orgánico para la planta de cannabis, de liberación rápida, estéril, muy ricas en potasio. Son muy útiles en el momento de la floracion. Evita las acumulaciones que modificarían demasiado la estructura del suelo. Las cenizas de carbón también pueden servir. Las cenizas se tienen que recoger sin que se mojen, pues se lavarían los nutrientes.

Turba de Sphagnum: excelente nutriente y acumulador de humedad si se mezcla bien con la tierra. La mayoría de turbas que se comercializan, son de Sphagnum, y es uno de los componentes de los preparados para plantas de cannabis.

Humus de lombriz: es literalmente producto de lombrices de tierra. Es un gran nutriente y un elemento idóneo para una mezcla. No retiene la humedad con facilidad. Aplicando una laor de humus por encima de la mezcla mantiene seca la superfcie, pues al regar el cannabis, flota y vuelve a posarse al ser reabsorbida el agua.

Harina/Polvo de huesos desgelatinizadas: (3-20-0). Es un abono animal rico en fósforo. Es muy necesario en la floración de la marihuana porque fija el color de las mismas y promueve su desarrollo, fortalece los tallos y produce el crecimiento adecuado de la raíz. Proviene de la calcinación de los huesos de animales y es de liberación lenta.

Harina de sangre: (12-1-1). Otro abono de origen animal y deriva de la depuración de sangre de vaca. Favorece el crecimiento, combate el raquitismo y aumenta las defensas contra enfermedades. Su asimilación es bastante rápida y no conviene abusar. Suele presentarse atomizada.

Humus de lombriz (1.8-1.9-1.9). Es producido por la lombriz roja de California que consume materia orgánica con voracidad y la degrada rápidamente. El resultado es un abono de consistencia similar a la tierra negra, muy oscuro y rico en todos los nutrientes necesario. Se maneja con gran facilidad y no ofrece problemas de excesos de fertilización de cannabis. fertiResulta ideal para cultivos de exterior. Tiene que tener un tiempo mínimo de fermentación para que aumenten los contenidos en ácidos húmicos y fúlvicos.

Harina de Pescado (10-6-0).  Es poco utilizada, tiene aportes de nitrógeno muy altos y aminoácidos. En la actualidad ha sido sustituida por extractos de algas.

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PLANTAS MADRE: SELECCION Y CUIDADO

Martes, Agosto 9th, 2011

madreEl Cannabis, al ser una planta, puede reproducirse de manera sexual, por medio de la polinización, y asexualmente, mediante el uso de ciertos órganos de la planta, los tallos, que son capaces de formar nuevas raíces dando lugar a nuevos ejemplares (esquejes o clones) idénticos genéticamente a la planta original.

Así que, se puede decir, que podemos obtener esquejes casi de cualquier planta, aunque una buena planta madre es sólo aquella planta hembra que ha sido criada y seleccionada con la finalidad de poder obtener de ella esquejes o clones idénticos y 100% hembras.

Por ello, sólo se seleccionan como plantas madre algunos ejemplares hembra con rasgos genéticos muy concretos y apreciados, como son un crecimiento rápido, una buena producción, un buen sabor en la fumada, un aroma atractivo, unos efectos potentes o una alta resistencia a ciertas enfermedades y hongos. De esta forma podemos cultivar nuestras plantas favoritas y preservar sus genéticas por tiempo casi indefinido sin que estas pierdan cualidades o se degeneren. Permitiéndonos cultivar una misma genética por un tiempo casi indefinido, ya que el esqueje es una réplica genética exacta de la planta madre. Seleccionar y cultivar plantas madre fuertes y saludables es la clave para mantener una provisión constante de clones hembra de calidad.

Pero el cultivo de estas plantas, especialmente si se las quiere mantener sanas y productivas por mucho tiempo, precisa de ciertos conocimientos y requiere de ciertas pautas y cuidados específicos que abordaremos a lo largo de este artículo. En el que trataremos de explicaros a grandes rasgos en qué consiste esa selección de plantas madre y detallaremos algunos de los cuidados básicos para su correcto mantenimiento.

SELECCIÓN DE LAS PLANTAS MADRE

La selección de plantas madres orientada a la producción de clones de calidad es una búsqueda que requiere algo de dinero, tiempo y paciencia, pero que se ve recompensada con una producción continua de clones 100% hembra de primera calidad y de buena hierba.

El sistema es sencillo aunque dependiendo de la variedad elegida, índica o sativa, del número de semillas que pensemos germinar y el precio de estas, nuestra inversión puede dispararse un poco. Por este motivo, cuando muchos cultivadores hacen los cálculos correspondientes tanto del gasto (se necesitan dos cuartos de cultivo, uno para crecimiento y otro para la floración, semillas, luz, tierra, abonos, material para hacer esquejes…) como del tiempo que les puede llevar hacer una selección (entre cuatro y cinco meses de media sí el proceso parte desde semilla), muchos optan por comprar un lote de buenos esquejes para seleccionar los mejores y hacerse así una madre decente, pues como hemos dicho antes, también se pueden obtener plantas madre a partir de esquejes de calidad (aunque estos sean esquejes de otros esquejes). Os aconsejamos encarecidamente que antes de hacer esto pidáis permiso a la persona “propietaria” de esa genética (a la que se los compráis o pedís), sobre todo si es un conocido. Pues para muchos cultivadores, sus “niñas” son sagradas y puede que no vean estas prácticas con buenos ojos.

Una buena solución para evitar que os “roben” una genética seleccionada es pasar o regalar siempre los esquejes o clones cuando estos ya han empezando a florar (aunque tengamos que forzar un poco el fotoperiodo) y muestren algún pistilo. De este modo será necesario el reflorarlos para inducirlos de nuevo al crecimiento y perderán gran parte de su vigor y su productividad quedando a salvo nuestra valiosa genética.


La Selección

La primera elección que debemos hacer es la de la variedad de planta que queremos cultivar y los rasgos concretos que buscamos en ella, como el vigor, la rapidez en el crecimiento, la producción de cogollos, la resistencia a enfermedades (sobre todo a hongos y mohos), el efecto al fumarla, y el sabor. Aunque debemos fijarnos también en otras características como su producción de tallos verdes, la fuerza y el vigor de las ramas de nuestras plantas o la facilidad para enraizar que tienen estas ramas.

La selección básicamente consiste en germinar de uno a dos paquetes de semillas, como media, de la variedad de nuestra elección, hacer un par de esquejes de cada fenotipo, cultivarlos y fumarlos para elegir de entre todas esas plantas, las hembras más fuertes, vigorosas, productivas, resistentes y sabrosas. En definitiva, seleccionar las mejores plantas hembra del conjunto para obtener de ellas una producción continuada de esquejes de calidad. En realidad podemos germinar todas las semillas que queramos ya que a más semillas sembradas más probabilidades tendremos de dar con alguna planta que tenga las características deseadas.

En principio, cualquier planta hembra, ya sea cultivada desde semilla o sea el esqueje de otro esqueje, e independientemente de su edad y estadio de desarrollo, puede convertirse en una planta madre. Aunque es importante recalcar que los mejores resultados se obtienen de plantas hembras sanas y seleccionadas por sus especiales características, con al menos dos meses de edad, y que no hayan sido refloradas. Las plantas hembras que han sido inducidas a florar y después a revegetar producen menos esquejes y de peor calidad, débiles y de lento enraizado. También se puede dar una degeneración si las plantas madre están infectadas por algún virus o por alguna enfermedad u hongo. No uséis nunca plantas enfermas, revegetadas o con estrés, ni ejemplares vulgares como plantas madre. Seleccionar solo aquellas plantas o esquejes sanos que muestren alguno de los rasgos antes mencionados, pues los esquejes que obtengamos a partir de estas serán idénticos a sus progenitoras, tanto para lo bueno como para lo malo.


El Procedimiento

Germinar un mínimo de uno o dos paquetes de semillas de la variedad de nuestra elección. Una vez hallan brotado estas semillas debemos dejarlas crecer entre uno y dos meses antes de poder cortar un par de esquejes de cada plantita para enraizarlos y poder pasarlos al cuarto de floración. De esta forma nos aseguramos también de que las plantas puedan madurar un poco más, ya que no producen los mismos cannabinoides una planta de dos meses que una de seis o siete meses. Conviene tener paciencia. Los esquejes una vez estén enraizados pueden pasarse a floración o dejarse alguna semana más en crecimiento hasta que alcancen el tamaño deseado.

Podemos dejar a las plantas originales de semilla bajo un régimen de luz vegetativo (18h luz y 6h de oscuridad) para examinar su desarrollo o bien podemos dejar estos esquejes en vegetativo poniendo a florecer las plantas de semilla y completar en menos tiempo el cultivo de las mismas. Lo mismo da, aunque es preferible hacerlo al revés siempre que podamos para tratar de conservar la planta original de semilla.

El correcto etiquetado de las plantas y los esquejes en esta fase nos asegurará el éxito de la posterior selección que hagamos. Es muy importante etiquetar todos los esquejes debidamente para saber en todo momento a que planta pertenecen y no equivocarnos más tarde en el sexado y la selección. Una práctica muy sencilla consiste en numerar a los ejemplares (por ejemplo: Ak-47-1, Ak-47 2, Ak-47 3…) o colocarles una letra diferente a cada uno después del nombre o las iníciales (por ejemplo: W. Widow A, W. Widow B y así sucesivamente). De esta manera tendremos siempre identificadas a todas nuestras plantas, ya sean madres o esquejes.

En esta parte del proceso de selección debemos fijarnos en las plantas más fuertes, verdes y sanas, de crecimiento más rápido y vigoroso del conjunto de plántulas, así como en aquellas con tallos y ramas gruesas, con poco espacio entre los nudos o con muchas ramificaciones, ya que suelen ser algunas de las características deseadas en una planta madre. Una buena opción es anotar en un cuaderno el nombre de aquellos ejemplares que destaquen por alguno de estos rasgos o por varios, para ir perfilando la posterior selección de las mejores plantas. Entre los rasgos genéticos que deberíamos buscar en una madre destacan la capacidad para producir nuevos brotes y ramas y la facilidad de estas para enraizar, su resistencia al estrés o su morfología (alta, achaparrada, espigada, etc….). Una vez hayan enraizado los esquejes que hicimos de nuestras plantas podremos pasarlos al cuarto de floración bajo un fotoperiodo de 12h día/ 12h noche para su sexado y floración.

El sexado de las plantas suele descartar la mitad de los ejemplares sembrados, aunque según los casos pueden ser más o menos. En cuanto identifiquemos las plantas masculinas en el cuarto de floración debemos proceder a su eliminación y a la de su progenitor (de ahí la importancia del correcto etiquetado de las plantas), permitiendo, de paso hacer más sitio a las plantas hembras y a las futuras madres en el cuarto de crecimiento. Una planta pistilada (que ha mostrado ya sus pistilos) procedente de semilla o esqueje puede ser considerada una planta madre a partir de los 45 ó 60 días de crecimiento vegetativo. Aunque como dijimos anteriormente es preferible esperar algo más de tiempo para dejar que está “madure” y produzca más cantidad de principios activos, los cannabinoides. Es importante cultivar el resto de plantas, las que sepamos a ciencia cierta que son hembras, bajo las mismas condiciones y suministrando a todas la misma cantidad de nutrientes para obtener un cultivo lo más homogéneo posible.

Si todo va como es debido al terminar el periodo de floración (entre 45 y 90 días, dependiendo de si la variedad cultivada es índica, sativa o un hibrido de ambas) podremos cortar, secar y curar los cogollos de nuestras plantas. Cuando la cosecha termine de secar y cure bien podremos fumar de todas las plantas y así conocer sus efectos y propiedades organolépticas. Sólo después de cosechar, curar y fumar de todas las plantas sembradas daremos por concluida nuestra búsqueda de la mejor o mejores genéticas. De este modo, tendremos suficientes criterios como para poder seleccionar los mejores ejemplares de nuestro jardín y cultivaremos nuestras genéticas seleccionadas durante tiempo indefinido obteniendo siempre esquejes idénticos y 100% hembras.


Clon de un Clon

Como dijimos anteriormente, también podemos obtener una planta madre partiendo desde un esqueje de calidad bien enraizado. Una solución rápida que nos puede evitar el tener que hacer esta costosa selección y que nos asegura el mantenimiento de nuestras genéticas favoritas por tiempo indefinido. Las plantas que obtengamos ahora de esta nueva planta madre son tan potentes, crecen y se desarrollan igual que la original. Aunque si es cierto que puede haber una degeneración si la planta original o el esqueje original están infectados por algún virus o alguna enfermedad u hongo, pero si trabajamos con ejemplares sanos esto no ocurrirá.

La técnica es también sencilla, tan sólo debemos elegir un esqueje de nuestra variedad favorita, fuerte, de buen aspecto y que esté totalmente enraizado para plantarlo en una maceta cuadrada mediana o de tamaño medio, de entre 6 y 11 litros, para dejarlo en periodo vegetativo hasta que esté bien enraizado. Después lo único de que debemos hacer es seguir dejando que crezca y realizar podas de esquejes periódicas hasta darle la forma y el tamaño deseados. De cuando en cuando conviene que realicemos podas de raíces (al menos una vez cada cuatro o cinco meses) para sanear y renovar el sistema radicular de nuestras nuevas plantas madre. A continuación explicamos más detalladamente los cuidados básicos para el correcto mantenimiento de las mismas.

CUIDADOS BÃSICOS Y MANTENIMIENTO DE LAS PLANTAS MADRE

Contenedores y Sustrato

La elección del sustrato y del contenedor es primordial para determinar el tamaño, la producción de esquejes y la longevidad de la planta madre. Las macetas cuadradas grandes suelen ser los más indicados, ya que un mayor volumen implica mayor cantidad de tierra, y por tanto mayor cantidad de agua, nutrientes de reserva y masa radicular. El que sean cuadradas o redondas es sólo una cuestión práctica ya que son más fáciles de manejar y apilar que las macetas redondas, pero lo mismo da, es algo que no afecta ni a la salud ni a la producción de esquejes de nuestras plantas madre. También podemos utilizar macetas de tamaño medio e incluso pequeñas de unos cuatro o seis litros si lo que deseamos es obtener madres bonsái.

La vida útil de una planta madre suele ir de entre 10 a 18 meses, aunque en buenas condiciones puedan sobrevivir indefinidamente, es frecuente que las enfermedades radiculares o los hongos acorten su vida a menos de un año. Para prevenirlo y evitarlo podemos añadir al sustrato microorganismos beneficiosos (perlas de bacterias y hongos microrizas) para que se instalen en la rizosfera y refuercen el sistema radicular de nuestras plantas frente al ataque de enfermedades y hongos patógenos. El uso de insecticidas y fungicidas preventivos como el jabón potásico, el aceite de neem o la cola de caballo beneficiarán a nuestras plantas madre y a los clones que cortemos de ellas ayudándonos a evitar plagas o infecciones indeseadas. Utiliza alguno de estos productos al menos una vez por semana o cuando cortes esquejes para que estos estén libres de insectos y enfermedades.


Iluminación

La luz es imprescindible para que las plantas puedan producir energía a partir del dióxido de carbono, el agua y la materia inorgánica. Sin ella, el follaje se vuelve amarillo y la planta muere en poco tiempo. Para un crecimiento normal debemos dar a nuestras plantas madre un fotoperiodo de 18h día y 6h de noche, y 24h día (sin periodo de descanso) para un crecimiento más rápido. Aunque es posible que al pasar de nuevo las plantas a 18h de luz tras un periodo largo a 24h día se estresen o revegeten un poco. Tenerlo en cuanta antes de probarlo. Si cultivas plantas madre bonsái o no deseas una producción muy elevada de esquejes también puedes utilizar una lámpara de bajo consumo tipo Agrolite, de entre 105w y 200w con espectro anaranjado para el crecimiento, o unos tubos fluorescentes de 18w ó 36w, o unas lámparas fluorescentes PL de 55w para el crecimiento de las plantas madre.


Podas Varias

Para mantener el tamaño de las plantas y permitir que las ramas desarrollen nuevos brotes debemos sanarlas al menos cada 2 ó 4 semanas cortando un nuevo lote de esquejes aunque no los vallamos a necesitar, siempre se pueden regalar a un colega. Otra técnica común es desyemar el tallo principal de las plantas y algunas de sus ramas laterales a fin de forzar el crecimiento de la parte inferior. Ya que estas ramas contienen mayor cantidad de hormonas y son más fáciles de enraizar. (Ver Imagen 1).

La renovación del medio de cultivo y del sistema radicular de nuestras plantas es esencial para su correcto mantenimiento. Por esta razón, las podas de raíces deben hacerse habituales cuando trabajamos con plantas madre, ya que nos permiten retirar el sustrato usado y las raíces viejas. La poda de raíces revitaliza las plantas aunque retrasa el crecimiento un poco (unas dos semanas). Esta técnica es válida tanto para el mantenimiento de madres bonsáis como para el de plantas madre normales, y resulta bastante útil a la hora de controlar el crecimiento de las plantas cuando se trabaja con plantas madre bonsái. Deben realizarse podas de raíces al menos una vez cada seis meses.

El procedimiento es sencillo, aunque reconozco que las primeras veces puede dar un poco de miedo, pues no es algo a lo que muchos estén familiarizados. Debe realizarse siempre a primera hora del día o a última, cuando los focos se apaguen o en un lugar poco iluminado para evitar que la luz dañe las raíces. Primero debemos preparar el material necesario: una bandeja porta-macetas vacía, un cuchillo de sierra (como los que se usan para cortar pan) y un poco de sustrato para rellenar de nuevo la maceta tras la poda. Para poder extraer el cepellón de raíces sin dificultad lo mejor es dejar las macetas un par de días sin regar, así cuando volteemos la planta podremos sacarla del contenedor dando solo unos golpecitos en su base.

Debemos procurar no tocar mucho con las manos las raíces cogiendo, siempre que nos sea posible, la planta por el tallo con firmeza y cuidado. Una vez tengamos el cepellón de raíces fuera de la maceta lo apoyamos en la bandeja porta-macetas y con ayuda del cuchillo cortamos una capa de 2cm de cada lado del cepellón de raíces y 2,5cm en la base. Por último, volvemos a acomodar la planta en la maceta y reemplazamos con nuevo sustrato el eliminado cubriéndolo todo bien. Los riegos posteriores pueden realizarse con algún estimulador de raíces que ayude a las plantas a recuperarse antes. Usando esta técnica de poda mantendremos las raíces renovadas y saneadas, permitiéndonos tener nuestras plantas sanas por más tiempo.

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REGAR CORRECTAMENTE

Martes, Agosto 9th, 2011

REGAREfectivamente, la base de todo cultivo es el riego. Es imposible que ninguna planta crezca sin el aporte del líquido elemento que disuelve los elementos contenidos en la tierra y los pone a disposición de las raíces para, a partir de ahí, pasar a alimentar todo el sistema.

Sin embargo, no se trata de echar agua sin más a las macetas, es mas, si lo hacemos así, casi con toda seguridad nuestro cultivo no durará más de un mes, en el que habremos matado indefectiblemente a las plantas sin saber bien que es lo que sucedió. Por todo esto, vamos a intentar explicar de manera sencilla los factores que intervienen en el proceso, de forma que el cannabicultor novel pueda empezar con buen pie.

Pasos previos

Lo ideal antes de plantar es ya darle un riego previo a la tierra. Por supuesto, supondremos que en el fondo de las macetas se habrá colocado una capa de 2 cm. de arlita gruesa u otro material neutro a modo de drenaje A continuación damos un primer riego con agua a 6.2 de pH. Esta operación se realiza con el fin de ir homogeneizando la mezcla de tierra, sin embargo, debido a las características de la mezcla utilizada puede ser necesario continuar esta labor a lo largo de una semana, repartiendo los riegos de forma homogénea por la tierra procurando no dejar zonas secas o encharcadas de manera permanente. Tras el ultimo riego, esperamos 24 horas, tras las cuales procederemos a plantar los clones ya enraizados o bien las semillas germinadas, una vez vemos la tierra homogeneizada.

El tema del pH del agua es uno de los más importantes. No entraremos en detalle, pero baste decir que el cannabis se desarrolla correctamente en medios con un pH entre 5,8 y 6,8, presentando distintos problemas nutricionales en cuanto nos salimos de ese rango. Tengamos también en cuenta que las raíces están en la tierra, y como tal, es el pH final que hay en ésta lo que importa, por lo que es indispensable conocer su valor aproximado antes de añadir agua. El pH del agua se puede corregir con distintos productos que podemos encontrar en comercios especializados y grow shops.

Otra cuestión de suma importancia es la Ec o electroconductividad, que no es otra cosa que la cantidad de sales disueltas en ella. Es frecuente encontrar altos contenidos de carbonatos y calcio, así como otras sales, tanto en zonas rurales como en ciudad. Cuando estos contenidos sobrepasan un valor de 1.0 mS, podemos decir que el agua no sirve para el cultivo de cannabis, ya que las sales contenidas acabarán bloqueando el sistema radicular, pudiendo llegar a provocar la muerte de la planta.

Este problema es más complicado de solventar, siendo lo ideal el uso de filtros de ósmosis inversa que dejan el agua completamente limpia. También podemos añadir agua destilada al agua del grifo, rebajando así la proporción de sales.

El riego

Habíamos dado unos primeros riegos a las macetas de cultivo “en vacíoâ€, esto es, antes de plantar los esquejes. A partir de aquí, utilizamos agua del grifo que en general, en nuestro país es ligeramente blanda, con un pH aproximado de 7,2 y una electroconductividad de 0,8 mS, corrigiendo el pH hasta dejarlo en 6,2. Tras el primer riego observaremos el patrón de secado de la tierra, si lo hace de una manera regular de arriba abajo o por el contrario seca muy rápido por arriba y queda húmeda en exceso en la zona inferior.

A partir de esta observación daremos 2 ó 3 riegos durante una semana, hasta que veamos que la reacción de la tierra dentro de las macetas es ya siempre muy similar, con las pocas variaciones provocadas por la temperatura y la humedad ambiente, ventiladores u otros factores.

A partir de ahí, volveremos a regar cuando toda la tierra se encuentre prácticamente seca y las pequeñas plantas comiencen a presentar los primeros signos de necesidad, y así durante el tiempo necesario para el trasplante de floración, momento en el cual trasplantaremos de manera definitiva, ya que no se moverán de ahí hasta la cosecha.

Por tanto, se trata de regar con agua con valores de pH y Ec ajustados, cuando la tierra se encuentre más bien seca y la planta se ve como “alicaídaâ€, con riegos cortos y desde cerca para que la tierra vaya empapando, y siempre sin encharcar.

Cómo come María

Lo cierto es que los cannabicultores orgánicos tienen su parte de razón, pero no por la justificación habitual de que “lo natural es mejor†o “los químicos dan mal saborâ€, sino por otros motivos más científicos bastante sencillos de entender, como veremos a continuación.

Vamos a intentar explicar de manera sencilla como comen nuestras queridas marihuanas. Como todos sabemos, al igual que la mayoría del resto de las plantas, el cannabis asimila los elementos nutrientes a través de las raíces. También sabemos así mismo que la planta sintetiza todos y cada uno de los elementos que necesita y que la conforman a través de la transformación de los nutrientes asimilados en diferente material orgánico e inorgánico por medio de la función fotosintética, y que no existe absolutamente ningún elemento ni forma química orgánica que pueda ser directamente asimilada por el ejemplar.

Lo anterior tiene una explicación simple una vez que conocemos como pasan los elementos que se encuentran fuera de la raíz al interior del sistema circulatorio de la planta. Todo se realiza en dos partes, en una pasa el agua al interior por un proceso de ósmosis y en la otra se absorben las diferentes sales disueltas en forma de iones a partir de la diferencia de potencial existente entre el interior de la membrana radicular y los puntos exteriores donde “tocan†los diferentes elementos, que permiten que pasen el ión o bien se impermeabiliza impidiendo el salto.

A partir de lo anteriormente expuesto es fácil deducir que poca influencia puede tener la forma en la que esté presentada la “comida†en procesos de alto nivel como la síntesis de las moléculas base que formarán los terpenos o los flavonoides responsables del sabor y el aroma. Es decir, la planta no “sabe†ni “nota†si cerca de las raíces hay más o menos nitrógeno y mucho menos si éste procede de una ceniza mezclada con la tierra o de un extracto mineral, simplemente deja pasar más o menos iones de nitrógeno dependiendo de la carga eléctrica interna de la membrana radicular.

Cuando trabajamos en contenedor o maceta es muy importante disponer de una tierra bien mezclada y equilibrada. Como lo que deseamos es obtener el máximo rendimiento posible, no le daremos mayor importancia al hecho de que se encuentre algo sobrecargada de nitrógeno. Además, es muy conveniente airear la mezcla un poco más de lo normal, ya sea con perlita, coco o polímeros, aunque no conviene abusar de estos ya que vamos a mantener un régimen de humedad relativa media – alta y se corre el riesgo de encharcar la parte inferior de la maceta con relativa facilidad.

Resulta claro que podemos forzar las plantas a base de llevar al extremo la nutrición externa, esto es, añadiendo fertilizantes desde el primer momento, pero creemos que se pueden obtener unos resultados semejantes mediante trasplantes, mejorando sin duda la calidad final del producto. Durante el ciclo vegetativo realizaremos dos trasplantes, uno a los 15 días aproximadamente desde que la planta mostró su primer par real de hojas, y otro al pasar a floración. Estos trasplantes proporcionan espacio limpio y con disponibilidad de nutrientes para la expansión del sistema radicular en los momentos clave. Además también promueve una semilimpieza de las raíces en caso de haber sido regadas con aguas ricas en sodio o carbonatos.

Para finalizar recomendarte que este verano dejes un buen sistema de riego por goteo instalado ya que aportará a las plantas el agua que necesitan y evitarás que se deshidraten con el calor de agosto. Puedes obtener información detallada sobre como montar un sistema de riego por goteo en

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¿cual es el momento adecuado de cosechar?

Miércoles, Junio 8th, 2011

cosecharCuando hay que cosechar la Marihuana suele ser la pregunta del millon por estas fechas, después de un largo y duro verano se acerca el momento de ir a recoger nuestros cogollos, ¿estarán listo ya o no?.

Un error de cálculo puede llevar la cosecha al fracaso, bien por adelantarnos más de la cuenta, con lo que la potencia de esta brillará por su ausencia; o bien que seamos demasiado avaricioso y al final la Maria madure demasiado con lo que conseguiremos que el fumar nuestra Maria solo nos amuerme, en el caso de que seamos afortunados y ni los ladrones de plantas (con o sin uniforme) la descubran antes si cultivas en Guerrilla o que el peligroso moho se apodere de ellas.

Trucos para cosechar en el momento preciso
Lo primero que debemos saber es que la planta no madura toda por igual, sobre todo si se trata de plantas de exterior, que suelen ser más grandes. Es un error cortar toda la planta sin cerciorarnos que a madurado homogeneamente o por el contrario hay ramas con cogollos que están maduros y otros que le puedan faltar alguna semana más.

Está mayoritariamente aceptado entre los cultivadores que si los cogollos están con casi todos los pelos (pistilos) marrones hay que cosechar. Esto puede ser cierto o no. Hay veces que los pistilos se pueden oxidar pero las glándulas, es decir, los tricomas (esos chupa-chups que podemos ver con la lupa de aumentos y de los que he colgado una foto para que lo tengáis mas claro) pueden no estar maduros. Los pelos se pueden oxidar por diversas causas, para cosechar en el mejor momento hay que asegurarse que los que están maduros son los tricomas y no los pistilos.

Los tricomas pasan por diferentes fases durante la floración hasta que maduran. Al principio de la floración las glándulas se están formando y muestran un color blanquecino, conforme la planta va madurando estas se van volviendo transparentes hasta alcanzar el momento de mayor concentración de T.H.C consiguiendo el color ambarino.

Una vez pasada la fase de mayor concentración la glándula se vuelve marrón. Lo mejor sería cosechar en el momento que se corresponda con el mayor número de tricomas trasparentes en el “palito”y ambarinos en las cabezas, es cuando existe en la planta más T.H.C. aunque hay otros cultivadores (los que hacen un secado mas largo) que, teniendo en cuenta que la planta sigue viva una vez cortada, con lo que los procesos contibuan aunque en menor medida cierto tiempo, para evitar que los tricomas esten demasiado maduros cosechan antes.

La solución está en prestar atención a los tricomas, para ello lo normal es utilizar lupas o un mini microscopio de 30 o 50 aumentos. Con estos aumentos, somos capaces de diferenciar bien las glandulas, e inclusive ver el color de ellas. Cuesta coger el truquillo a esta tecnica porque siempre te surgen dudas sobre si estará o no madura, pero una vez que le cojes el truco, aprendes a cosechar consiguiendo la marihuana a tu gusto.

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PROBLEMAS Y CARENCIAS CULTIVO CANNABIS

Martes, Junio 7th, 2011

exceso de Abono
Síntomas:
La planta presentará un oscurecimiento de su color original y las hojas comienzan a quemarse por la zona de las puntas, éstas empiezan a curvarse hacia abajo.Es importante tratar esto ya que la marihuana demasiado abonada pica al fumarla.

Remedio:
Lavar en abundancia la tierra para asi eliminar el exceso de abono. Se recomienda utilizar al menos dos litros de agua por litro de tierra.

carencia de Abono
Síntomas:
Las plantas adquieren un color verde claro y las hojas más viejas amarillean. El crecimiento se hace más lento o se detiene. Los síntomas son parecidos a los de una deficiencia de nitrógeno. Si está floreciendo, los cogollos son pequeños y no crecen.

Remedio:
Fertiliza la tierra con un abono completo con microelementos. La marihuana necesita abonados frecuentes pero suaves. En macetas, se puede regar con abono cada una o dos semanas. Si utilizamos el fertilizante muy diluido se puede abonar con mayor frecuencia

exceso de Riego

Síntomas:
La tierra está siempre mojada. Sale moho en la tierra o el tallo de la planta comienza a ponerse blando al nivel del suelo. El crecimiento se atrofia y las raíces crecen mal porque no tienen suficiente oxígeno.

Remedio:
Las plantas necesitan un periodo seco entre dos riegos. Espera hasta que la superficie de la tierra se haya secado antes de volver a regar. Si la mezcla de tierra que utilizas se mantiene húmeda demasiado tiempo, prepara una nueva mezcla con más perlita, vermiculita, arlita o arena que drene mejor y se seque antes. Si el tallo de la planta se ablanda es que los hongos le están atacando. Remueve la tierra y manténla más seca y aireada.

carencia de Riego
Síntomas:
La planta crece poco. Cuando vamos a regarla tiene las hojas flácidas y mustias. La tierra se secamucho entre riego y riego. Tiene pocas hojas y son pequeñas.

Remedio:
Siempre que reguemos una planta debemos usar agua abundante. Con poco riego, parte de la tierra no se moja bien y las raíces sufren y mueren. La mejor forma de asegurarse de que toda la tierra de la maceta se moja es regar hasta que el agua comience a salir por los agujeros del tiesto. Si la tierra está tan seca que no empapa el agua añadiremos unas gotas de jabón líquido biodegradable para vajillas en el agua de riego. Estos jabones contienenunos compuestos humectantes que ayudan a que el agua penetre en la tierra.

Poca Luz
Síntomas:
Las plantas crecen espigadas, estirándose en dirección a la luz. Se hacen larguiruchas, poco frondosas, con cogollos pequeños. En condiciones de poca luz suelen salir muchos más machos.

Remedio:
Moveremos las plantas a un lugar con más horas de sol o, si cultivamos en interior, instalaremos más luces o más potentes.

Acumulación de sales
Síntomas:
Las plantas muestran deficiencias que no se corrigen cuando fertilizamos. Se ven restos secos de sales en los bordes de la maceta, en el plato donde reposa, en la tierra o en los tallos de las plantas. Las hojas se curvan hacia abajo como cuando padece un exceso de abono.

Remedio:
Es este uno de los problemas más comunes entre los cultivadores noveles. Cuando el riego es escaso y se fertiliza mucho las sales que se acumulan en la tierra pueden llegar a matar a la planta. La solución pasa por lavar la tierra con mucha agua, cuanta más mejor. Si las sales se han ido acumulando a lo largo de varios meses, lavaremos la tierra al menos dos veces con dos o tres litros de agua por litro de tierra. Si el problema persiste volveremosa lavar la tierra. Una vez que veamos que la planta mejora comenzaremos a abonar de nuevo, con fertilizantes muy diluidos. Como medida de prevención lavaremos la tierra cada cuatro o seis semanas durante toda la temporada de cultivo.

Carencias de nutrientes
Evitar las carencias de nutrientes no es, en realidad, una tarea ardua. Basta con fertilizar regularmente con un abono completo que contenga microelementos y asegurarse de que las sales no se acumulan en la tierra. La inmensa mayoría de los problemas de cultivo tienen que ver con el exceso de fertilizante y la acumulación de sales en la tierra. Para que el nivel de sales no aumente basta con regar bien (es decir, hasta que el agua escurra por los agujeros de la maceta) y lavar la tierra cada cuatro semanas.

Si no sabemos si la carencia obedece a un exceso de sales o a una falta de abono el procedimiento más seguro y exitoso consistirá en lavar primero la tierra y abonar después con un fertilizante completo. Al lavar la tierra ladejamos a cero, es decir, sin nutrientes. Luego con el abonado restauramos el equilibrio de nutrientes. En un par de días notaremos que la planta mejora y reanuda su desarrollo.

Carencia de Nitrógeno
Síntomas:
Amarillean las hojas viejas y se queman las puntas. Se caen las hojas más viejas. Se atrofia el crecimiento. El color de las hojas se pone verde pálido. Las plantas crecen larguiruchas y espigadas. Los tallos están blandos, no se sostienen bien.

Remedio:
Regar con un fertilizante alto en nitrógeno como la emulsión de pescado, el extracto de algas. También sirven los fertilizantes completos N-P-K para plantas verdes o cualquiera con bastante nitrógeno (N) y poco fósforo (P).

Carencia de Fósforo
Síntomas:
Las hojas y los tallos cogen un color verde oscuro o púrpura. Las hojas son pequeñas y oscuras. Se para o atrofia el crecimiento de las raíces, tallos y hojas. Las hojas más bajas amarillean y mueren. Los tallos están duros y quebradizos.

Remedio:
Abonar con un fertilizante alto en fósforo como el guano. Todos los abonos completos para plantas con flores, geranios, rosas, etc. también sirven.

Carencia de Potasio
Síntomas:
Amarillean las hojas más viejas, primero las puntas, luego toda la hoja adquiere un amarillo intenso. Las hojas se curvan hacia abajo. Las hojas más jóvenes se arrugan y se retuercen. Se mueren los brotes de crecimiento. Necrosis (tejidos muertos). Tallos blandos que no se sostienen o duros y quebradizos.

Remedio:
El potasio no siempre falta sino que, a menudo, está bloqueado en la tierra a causa de la acumulación de sales. Para tratar esta deficiencia hay que lavar la tierra y luego fertilizar con un abono alto en potasio. Los abonos para cactus suelen tener mucho potasio aunque vale cualquier fertilizante completo.

Carencia de Magnesio
Síntomas:

Amarillean las hojas viejas entre las venas, que se mantienen verdes. Las puntas de las hojas primero, y el resto de la hoja a continuación, se ponen marrones. Las puntas de las hojas se curvan hacia arriba y luego mueren. La planta entera puede palidecer en unas semanas y morir.

Remedio:
La carencia de magnesio es relativamente corriente porque la mayoría de los fertilizantes no contienen tanto como la marihuana necesita. El magnesio se puede añadir directamente al agua en forma de sales de Epson (sulfato de magnesio hidratado) a razón de una cucharadita de café por cada cinco litros. También puedes buscar un abono completo con bastante magnesio.

Carencia de Hierro
Síntomas:
La falta de hierro o clorosis, al igual que la carencia de potasio, suele ser una consecuencia directa de la acumulación de sales en la tierra o de un Ph demasiado alto. Normalmente no falta hierro en la tierra sino que lassales o el Ph hacen que no se pueda absorber. Los síntomas de ambas carencias son similares: amarillean las hojas entre las venas, aparece necrosis en los tejidos y las hojas se caen.

Remedio:
Como la carencia de potasio, se soluciona lavando la tierra, ajustando el Ph y abonando a continuación con un fertilizante completo con microelementos.

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COMO PODAR LA MARIHUANA

Jueves, Mayo 12th, 2011

podaPodar es cortar brotes, hojas o ramas de una planta. Esto se hace por varios motivos. Según que partes de la planta cortemos variarán los resultados. Podando los brotes de la planta incrementamos la ramificación mientras mantenemos la planta pequeña y compacta. Las ramas bajas sin desarrollar se eliminan para que la planta concentre toda su energía en los cogollos principales. Las hojas no se deben podar. Muchos cultivadores creen que podando las hojas más grandes la planta podrá dedicar toda su energía a los cogollos. En realidad estas hojas fabrican alimentos que luego reparten por todo el organismo. Si las quitamos, la planta pasará hambre y no florecerá correctamente.

Observa la punta del tallo central de una maría. Verás las últimas hojas que han salido y, en el centro, el nuevo brote. Si cortas este brote, la planta echará dos ramas en el primer nudo que haya por debajo del corte. Los nudos son los puntos en que las ramas y las hojas se unen al tallo. Si después cortas los brotes de las ramas, se volverán a ramificar y en vez de dos ramas principales, tendrás cuatro. Los brotes son el lugar por donde crece la planta y miden la duración de la luz solar. Cuando los días comienzan a acortarse le indican a la planta que debe florecer porque el otoño se acerca. Si podas muy tarde la floración se puede retrasar porque la planta no mide correctamente las horas de luz. Un método seguro consiste en cortar el brote central cuando la planta ha echado cuatro pares de hojas, sin contar con los cotiledones que recubren la semilla. La planta echará dos ramas y, cuando tenga cuatro pares de hoj as en cada una, volvemos a cortar los brotes. De este modo tendremos cuatro tallos principales y la planta será más compacta y frondosa.

En algunos casos, retrasar la floración puede ser útil. Por ejemplo, si queremos que un macho de floración rápida polinice a una hembra tardía es posible conseguirlo podando los brotes del macho para impedir que florezca antes que la hembra.

Las ramas pequeñas que no se desarrollan se podan para que el cannabis concentre su energía en las ramas más grandes. Hay que cortar las ramas a las que no llega bien la luz y quedan atrofiadas. Esto se puede hacer en cualquier momento y no daña a la planta. Algunos cañameros eligen las cuatro o cinco ramas más fuertes y quitan todas las demás. Sus plantas producen cuatro o cinco enormes cogollos y ocupan menos espacio. Aunque el rendimiento por planta puede ser algo menor, caben más y la cosecha es similar. Hay quien sólo deja que la planta desarrolle el cogollo central, sin ramificar. Estas plantas son muy estrechas y ocupan muy poco espacio.

Uno de los innumerables mitos que circulan acerca de la marihuana dice que las hojas más grandes dan sombra y que cortándolas se desarrollan mejor los cogollos. Esto no es solamente erróneo sino que, además, es perjudicial para la salud de tus plantas. Las hojas más grandes actúan, primero, como fábricas fotosintéticas de alimentos y, después, mientras mueren, como almacenes de clorofila. Durante su vida, la hoja fabrica azúcares que distribuye por la planta para que fabrique tejidos y se alimente. Durante la floración, estas hojas amarillean y se secan pero antes envían la clorofila que contienen a otras zonas de la planta. Si podamos las hojas, el cannabis ha de fabricar más clorofila y no puede concentrarse en el THC, que es lo que a todos no interesa. Lo adecuado es dejar que las hojas se desprendan solas de la planta cuando se sequen.

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GERMINACION Y TRASPLANTE SEMILLAS DE MARIHUANA

Miércoles, Abril 13th, 2011

transLa germinacion se define como el proceso mediante el cual una semilla se convierte en plantula. Este proceso culmina cuando las primeras hojas o cotiledones de la planta dejan la cascara de la semilla. El objetivo de la germinacion es generar la primera raiz y el primer par de hojas (cotiledones), aunque este primer par de hojas no es igual a las hojas “reales†de la planta.

Las semillas pueden mantenerse dormidas o inactivas hasta que las condiciones sean apropiadas para germinar. Las semillas de marihuana necesitan agua, oxigeno, oscuridad y calor para poder germinar. Cuando una semilla se expone a las condiciones apropiadas, agua y oxigeno son tomados a traves de la cubierta de la semilla. Las celulas del embrion comienzan a agrandarse. Entonces la cubierta de la semilla empieza a abrirse y la raiz o radicula emerge primero.

Muchas cosas pueden causar una pobre germinacion. Un riego muy frecuente hace que la planta no tenga suficiente oxigeno. Plantar semillas demasiado profundo puede causar que la planta utilice toda su energia almacenada, antes de alcanzar la superficie del suelo. Las condiciones secas causan que la planta no tenga suficiente humedad para comenzar el proceso de germinacion y crecimiento.

Se debe insistir en el hecho de que las semillas de cannabis deben ser de calidad garantizada y adaptadas a interiores, pues el trabajo que se emplea y el dinero invertido es el mismo para una semilla mala que para una de buena, mientras que los resultados son bien distintos.
Las semillas de compra no tienen una garantia absoluta, pues se trata de material vivo, pero si que estan bien maduradas y tienen denominacion de origen. Absolutamente recomendadas.

Pueden ser germinadas de varias maneras:

Directamente en la tierra:
En un vasito de papel o plastico, hacemos unos agujeritos, ponemos el sustrato y lo regamos. Con un palito fino ( de dientes o un fosforo) escarbamos unos 5 milimetros, ponemos la semilla y la cubrimos. El sustrato debe mantenerse humedo y calido, no debemos dejar que se seque, eso si, sin llegar a encharcarlo. Dependiendo de la edad de la semilla (las mas viejas tienen poca probabilidad de germinar) la planta empezara a brotar entre los 2 y los 7 dias.

En servilletas humedas:
Basicamente, necesitaras dos cuencos o platos y algunas servilletas, humedas.

  • Coloca en el primer plato algunas servilletas humedas y quita el exceso de agua del plato.
  • Luego, coloca tus semillas sobre la servilleta, permitiendo a cada semilla el mayor espacio posible.
  • Coloca otra servilleta humeda sobre las semillas, poniendo atencion en quitar nuevamente el exceso de agua.
  • Finalmente, cubrir todo con el segundo plato puesto del reves, para formar una ‘concha’ – esto creara el ambiente oscuro y humedo necesario para la germinacion.
  • Vigila tus semillas cada dia para asegurar que los pañuelos no se hayan secado. Pulveriza los pañuelos con agua, si es necesario.
  • Despues de algunos dias vera que las semillas se rompen y sale una raiz. Es poco comun, pero algunas semillas pueden necesitar 10 dias o hasta 2 semanas hasta romperse.
  • Cuando hayan aparecido los primeros milimetros de raiz de una semilla abierta, debes trasplantarlas muy CUIDADOSAMENTE (preferiblemente con pinzas) al lugar de plantacion.
  • Haz un hoyo de 2-3mm (max. 5mm) de profundidad en el medio, coloca tu semilla, primero la raiz, en el hoyo y cubrela.
  • Tu planton debera salir del medio en un plazo de 1 a 3 dias.
  • Cuando a los plantones les hayan salido su segundo o tercer grupo de hojas dentadas (sin contar los cotiledones redondos que emergen inicialmente de la semilla), estaran lo suficientemente fuertes como para colocarlos a la luz del sol o bajo una lampara de crecimiento (preferiblemente de halogenuros metalizados o tubo fluorescente). Siempre manten las luces alejadas por lo menos 50 cm de tus plantones.
  • La plantula

Durante las primeras semanas de crecimiento, las plantitas van creciendo lentamente… primero aparece un tallito con dos hojitas ovaladas (cotiledones) y luego, poco a poco, van brotando los primeros los primeros pares de hojas reales. En estos primeros dias, hasta el cuarto y quinto par de hojas reales, la planta solo necesita agua y calor, aunque sin excesos… evitaremos tener la tierra permanentemente humeda, para que la raiz respire lo suficiente y el tallo no se pudra victima del ataque de un hongo llamado alternaria.

Aproximadamente 2 semanas despues de la germinacion, la planta ya tiene de 5 a 6 pares de hojas y empieza a crecer rapidamente, a esta etapa la llamamos crecimiento vegetativo.

Crecimiento vegetativo y trasplante

Cuando acaba la fase de plantula, la marihuana comienza a crecer rapidamente. Para su etapa de crecimiento y desarrollo vegetativo, la marihuana debe recibir entre 14 y 18 horas del luz, de las cuales, un minimo de 4 a 7 horas de sol directo.

A parte del agua, la luz y los abonos, la planta necesita tambien espacio para desarrollar sus raices, por lo que debemos trasplantarla varias veces a lo largo de su vida.

En general, ya hemos dicho en el primer punto que se suele plantar en un lugar provisional para la germinacion, como por ejemplo y para ello nada mejor que un vaso de papel que permita a la raiz crecer al menos unos 2,5 cm en profundidad, ya que sera muy facil cortar el vaso y extraer la tierra como un bloque compacto.

Durante el trasplante las plantas quedan notablemente expuestas a una serie de riesgos, asi que habra que tomar algunas precauciones:

La primera hacerlo en un dia nublado o al caer la tarde de forma que las raices no se vean muy expuestas a la luz. se procurara que el nuevo terreno sea lo mas parecido al anterior; se saca la planta delicada mente con la tierra como un bloque compacto y se coloca en un agujero previamente practicado en el nuevo terreno recipiente, sea el suelo o la maceta. Se procurara tambien no tocar el tallo, sosteniendolo lo mas cerca posible del nivel de tierra, y sin tocar nunca las raicillas ni las hojas.

Al depositar el bloque de tierra en el agujero se procurara enfocar la planta hacia la luz para no obligarla a un brusco movimiento foto-tropico -de busqueda de luz- que podria perjudicar el arraigamiento. el agujero debe ser lo bastante profundo como para permitir a la joven raiz extenderse en toda su longitud, pues seguramente habraa quedado algo comprimida en su lugar provisional. el terreno se reordenara de forma que el tallo quede a la misma altura del suelo que tenia anteriormente; acumular demasiada tierra alrededor del tallo puede ser peligroso. regar al finalizar la operacion, a fin de facilitar la adaptacion al nuevo terreno.

El trasplante es muy importante durante el crecimiento vegetativo ya que debemos dejar que las raices se desarrollen sin impedimentos. Una manera de saber cuando trasplantar, es el momento en el que la planta dobla la altura de la maceta. Entonces es el momento de pasarla a una maceta mayor.

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PLAGAS:COCHINILLA,ORUGAS..

Jueves, Marzo 24th, 2011

COCHINILLACOCHINILLAS:
Las cochinillas atacan fundamentalmente los tallos. Son más o menos redondas u ovaladas y cubiertas por una especie de concha de color marrón o rojizo. Segregan una sustancia algodonosa. Durante su juventud se mueven, pero cuando llegan a adultas se quedan fijas en un lugar del tallo. Se reproducen mucho,, pero su desarrollo es lento, por lo que la plaga no se desarrollará rápidamente. La planta se debilita y pueden secarse algunas ramas. Pueden arrancarse con las uñas o con un algodón empapado en alcohol. Los insecticidas con ajo y guindilla suelen ir bastante bien.
Cochinillas lanosas
Son insectos de color claro que excretan una sustancia blanca y algodonosa. Suelen vivir en la cara inferior de las hojas y en las uniones de las ramas y el tallo. Chupan los jugos de las plantas. Es una plaga que se reproduce más lentamente que la mayoría. Cada generación tarda un mes o más.
Una infección ligera puede eliminarse con una esponja. También se pueden matar instantáneamente con un algodón empapado en alcohol. Si la plaga es más seria, usaremos agua jabonosa o piretrina.

ORUGAS:
Las orugas se comen las hojas y los cogollos. Nacen en la misma planta a partir de los huevos que ponen las mariposas. Cuando nacen son tan pequeñas que casi no se ven. En unas semanas pasan de medir tres o cuatro milímetros a hacer más de tres o cuatro centímetros. Cuando son grandes devoran gran cantidad de hojas y, lo que es peor, se comen el cogollo por dentro, de modo que cuando vamos a cosecharlo se nos deshace entre las manos. La forma más efectiva de eliminarlas es a mano, cogiendolas una por una. Hay que ser muy meticuloso, porque un solo gusano que se nos pase puede destrozar el cogollo. La piretrina acaba con ellos, pero no se puede bajar la guardia, ya que las mariposas ponen huevos a lo largo de todo el verano y van naciendo poco a poco. Algunos gusanos hacen un agujero en el tallo y se lo van comiendo desde dentro. Si encontramos un agujero de este gusano, hay que localizar el bicho y hacer un corte en el tallo para sacarlo. Luego se cierra la herida con cera o con cinta y se refuerza el tallo con un tutor.

CARACOLES Y BABOSAS:
Los caracoles y las babosas son grandes herbívoros. En una noche pueden asolar una cosecha entera, especialmente si las plantas son jóvenes. En plantas pequeñas se comen el tallo y las matan rápidamente. Se controlan fácilmente esparciendo cebo para caracoles alrededor de las plantas. Es importante renovar el cebo periódicamente.

PULGON:
Son pequeños bichos verdes, amarillos o negros que se sitúan en los brotes jóvenes y forman densas colonias. Chupan la savia de la planta y la debilitan. Además, segregan un líquido blanco y pegajoso que favorece la aparición de hongos. Las hormigas tienen rebaños de pulgones a los que ordeñan y a los que trasladan a otras plantas para colonizarlas. Aunque el pulgón no suele matar a las plantas del cannabis , las debilita bastante y puede provocar que salgan hongos. Las hojas atacadas se retuercen si son grandes y se deforman si son pequeñas. El pulgón se puede reproducir a los seis días de nacer. De hecho, pueden nacer con embriones ya formados en su interior.
Para combatirlo lo primero que hay que hacer es buscar si hay hormigas. Si las hay, las eliminaremos con un cebo para hormigas. Los pulgones se pueden retirar de la planta con una esponja y agua jabonosa, un pulverizador de agua jabonosa o un insecticida. Hay que buscar un jabón sin detergente. El agua jabonosa no acaba con todos los pulgones, pero es una medida no tóxica que dejará la planta bastante libre de bichos. Si las plantas no están en floración, se puede fumigar cada dos o tres días. La piretrina es un buen insecticida que acaba con los pulgones al igual que con la mayoría de plagas y que no resulta tóxico para los mamíferos. Se extrae de los crisantemos y se puede encontrar en spray, en líquido o en polvo. Otro buen sistema de controlar las plagas consiste en favorecer a los insectos predadores. Por ejemplo, las mariquitas comen pulgones vorazmente. Se pueden recoger mariquitas y colocarlas sobre las plantas. En algunas tiendas de cultivo se pueden encontrar insectos predadores a la venta.

MOSCA BLANCA:
(trialeurodes vaporariorum), especia más conocida por el nombre de mosca blanca (aunque no es la única) es originario de américa central y pertenece a la familia de los aleirodidos. Presentando características intermedias entre los áfidos y las cochinillas. En España se encuentran otro tipo de Mosca Blanca llamado Bemisia Tabaci, conocida también como la mosca del tabaco.

Trialeurodes vaporarium en la actualidad se ha convertido en un insecto cosmopolita que puede atacar a gran número de especies vegetales ( se conocen mas de 400 atacadas ), está presente en la mayoría de zonas en las que se cultiva hortícolas bajo invernadero y su presencia en los mismos s casi fija en alguna época del año.

MORFOLOGÃA:
El huevo es elíptico con un pedicelio que lo mantiene sujeto al envés de la hoja, de color blanco para posteriormente oscurecerse. Existen 4 estadios ninfales desde la eclosión del huevo, que se suceden con mudas de la cutícula externa. El primero tiene forma elíptica de color verdoso bastante traslúcido y es la única fase inmadura móvil. Los otros tres estadios ninfales son bastante similares, la única diferencia es que el tamaño es cada vez mayor. A diferencia de la ninfa del primer estadio no tienen patas funcionales ( se han atrofiado ) y se mantienen fijos en la hoja por medio del pico del aparato bucal que insertan en la superficie foliar. El estadio ninfal de pupa pasa por varias fases hasta que deja de alimentarse y en el interior de su envoltura tiene lugar la transformación en adulto; cuando se aproxima la emergencia del adulto puede observarse el par de alas. El adulto practica un orificio en forma de T en el dorso del pupario y empieza a alimentarse rápidamente.
El adulto mide cerca de 1 mm, macho y hembra son muy similares ( la hembra es más grande que el macho ) y presentan el cuerpo de color amarillo pero revestido, al igual que las dos alas membranosas, de una secreción cérea pulverulenta de color blanco. Tienen ojos compuestos de color oscuro y separados.

BIOLOGÃA:
Las hembras depositan huevos fertilizados que dan lugar a hembras y huevos no fertilizados que dan lugar a machos, por lo general en proporción 1:1. La hembra deposita el huevo verticalmente sobre el envés de la hoja unido a ella por un pedicelio. Los huevos suelen disponerse de forma aislada ( entre 20 y 40 ), en forma de semicírculo y recubiertos de una secreción cérea blanca. La ninfa móvil que sale del huevo, se desplaza sobre la hoja y finalmente se fija a ella con el pico de su aparato bucal, generalmente cerca de algún nervio foliar y perdiendo la funcionalidad de sus patas. Este estadio es el que suele presentar la mortalidad mas elevada. El resto del desarrollo lo lleva a cabo sobre la zona de fijación hasta que emerge el adulto y queda el pupario vacío en la hoja. El adulto recién emergido, tras desplegar sus alas, se recubre rápidamente de secreción cérea blanquecina producida por sus glándulas abdominales. A las 24 horas de la emergencia se produce la maduración sexual del macho y de la hembra, tras lo cual ya puede producirse el acoplamiento y la puesta de huevos ( fertilizados o no ) por parte de la hembra. La infestación de T. Vaporarium se inicia generalmente desde focos para después extenderse por todo el cultivo. La mosca blanca se mueve tanto en sentido vertical ( para alcanzar la parte apical de la planta que es en donde se produce el aparejamiento ) como en sentido horizontal hacia las plantas vecinas. La dispersión de la mosca blanca viene favorecida por el crecimiento de las plantas que tienden a cubrir todo el volumen del invernadero, de los movimientos o sacudidas y sobre todo de las altas temperaturas.
El número total de huevos que una hembra puede llegar a poner varía entre 150-500 según la planta huésped. La producción de huevos aumenta progresivamente con el aumento de la densidad de adultos. La longevidad de los aleiródidos está también estrechamente relacionada con la planta huésped

DAÑOS:
Se trata de un insecto fitófago muy polífago ( puede actuar sobre muchas especies vegetales ) y produce daños que se pueden clasificar en directos e indirectos. Los daños directos son los producidos por las larvas y los adultos por su alimentación al absorber la savia de las hojas; además, en este proceso inyectan toxinas con la saliva que pueden producir distintas alteraciones en la planta y que, en general, ocasionan síntomas de debilitamiento, detención del crecimiento y disminución general de su rendimiento.
Los daños indirectos, son los ocasionados por la proliferación de negrilla ( especies del género Cladosporium ) sobre la melaza producida en la alimentación sobre hojas y cogollos, y conlleva asfixia vegetal, dificultad fotosintética y disminución en la calidad de la cosecha. Otro daño indirecto de mucha importancia es que estos aleiródidos ( mosca blanca y mosca blanca del tabaco ) son vectores de numerosas virosis vegetales que son de nefasta incidencia en el desarrollo y viabilidad de los cultivos afectados.

CONTROL:
El mejor control es la prevención y empieza con la limpieza en la zona de cultivo y algunas consideraciones sobre la entrada de insectos y patógenos en el área:
· Una entrada constante de aire limpio ( recuerda poner un filtro de 40 mesh en el ventilador para que no entren insectos ).
· Una extracción del aire caliente.
· El aire debe estar en constante circulación evitando el vuelo de insectos.
· Unas trampas cromáticas ( amarillas o azules ) siempre que sea posible, de esta manera mantendrás el aire libre de insectos voladores.
· Recuerda que un equipo de iluminación con bombilla de halogenuros y los fluorescentes, atraen más a los insectos que una bombilla de sodio.
· Vigila que los esquejes procedan de plantas sanas. En caso de llevar alguna plaga, esta acabaría rápidamente con tu interior.
· Elimina restos de cultivos anteriores ya que pueden estar infectados por diferentes estados de desarrollo de las plagas y actúan como focos de infestación hacia plantas exentas de plagas; las pupas pueden sobrevivir aunque el material vegetal esté muerto.
· Proporciona un abonado equilibrado y un suficiente aporte hídrico. Hay constancia de que el exceso de nitrógeno favorece el desarrollo de algunas plagas. Es importante un buen desarrollo y fuerza del cultivo que lo haga menos susceptible a los ataques de los insectos.

LUCHA:
La lucha química es la más extendida entre los agricultores y en el mercado se pueden encontrar Fenitrotion, Deltametrin, Metilpirimifos, etc. que acaban con ella de forma rápida y eficaz; aunque lo recomendable es el uso de productos que respeten el medio ambiente y los insectos útiles.

LUCHA MICROBIOLÓGICA
En el extenso mundo de la microbiología se han identificado varios centenares de microorganismos, principalmente hongos, bacterias y virus, así como también nematodos, protozoos, etc., que son causantes de enfermedades mortales en diversas plagas ( entomopatógenos ); el uso de estos ” microorganismos útiles ” se llama lucha microbiológica.
Un hongo de los más conocidos en la lucha microbiológica es Beauveria bassiana que actúa sobre varias plagas, produciéndoles la muerte. Aquí se ha registrado esta formulación para mosca blanca en invernadero. Este hongo actúa por contacto, las conidias presentes en el producto se adhieren a la cutícula del insecto, disolviéndola. La liberación de toxinas del hongo en el interior de insecto provocan su muerte. Dicho mecanismo también tiene lugar sobre larvas y huevos y tiene la ventaja de que no es absorbido por la planta, se degrada rápidamente y no persiste en el medio ambiente.

LUCHA BIOLÓGICA:
Existen métodos diversos de controlar o acabar con la mosca blanca de forma respetuosa con el medio ambiente, evitando el daño que podemos ocasionar a otros insectos útiles con el uso de plaguicidas. Esto lo podemos conseguir con el uso de insecticidas autorizados en agricultura ecológica y con depredadores o parasitoides. Los insecticidas autorizados que pueden acabar con la mosca blanca son el aceite de neem, la rotenona, piretrinas naturales y nicotina ( extracto de Nicotina Tabacum, Nicotina Rustica y otras solanáceas )

ENCARSIA FORMOSA
La Encarsia formosa es un parasitoide de Aleiródidos utilizado para el control biológico de la mosca blanca, en especial Trialeurodes vaporarium ( mosca blanca ) en cultivos hortícolas. También otro común aleuródido como es Bemisia tabaci ( mosca blanca del tabaco ) es atacado, aunque con una menor intensidad. La hembra mide alrededor de 0,6 mm, posee la cabeza oscura, el tórax negro y el abdomen amarillo brillante. El macho, en cambio, posee el abdomen de color oscuro.
Este parasitoide posee unas características biológicas que lo hacen particularmente preparado para la lucha biológica, como el fenómeno de las poblaciones de E. formosa están exclusivamente formadas por las hembras que se reproducen por partenogénesis, y estas poseen una elevada capacidad de búsqueda de la mosca blanca, pues es capaz de distinguir entre plantas atacadas por los aleiródidos de aquellas que se encuentran sanas.
El parasitoide, una vez que encuentra la planta con mosca blanca, se posa sobre la parte inferior de las hojas y depone el huevo en el interior de las larvas. Después de 1-2 semanas el parasitoide completa su ciclo, y sale al exterior del huésped como adulto. Por debajo de 15ºC y por encima de 30ºC la actividad del parasitoide disminuye. Por este motivo es aconsejable utilizar el parasitoide en las estaciones de primavera y otoño, o bien en invernaderos climatizados. Los insectos se comercializan en tiras de cartoncillos en las que se encuentran pegadas pupas parasitadas desde las que salen las Encarsias. Estos cartoncillos están predispuestos para ser aplicados sobre las plantas y se deben distribuir uniformemente por el cultivo.
Los programas de defensa biológica establece lanzamientos repetidos del insecto, con una frecuencia semanal, con cantidades de 2-4 individuos/m² en cada lanzamiento. Los lanzamientos se llevarán a lo largo de todo el ciclo de cultivo.

La mosca blanca de los invernaderos (Trialeurodes vaporariorum) es una típica plaga que amenaza varios cultivos.

En los países tropicales, subtropicales y mediterráneos, la mosca blanca del tabaco (Bemisia tabaci) es una plaga generalista

Los insecticidas
Busca siempre insecticidas para plantas comestibles. En muchas tiendas venden insecticidas para plantas ornamentales que son muy tóxicos y permanecen largo tiempo en las hojas. Los insecticidas para frutas o verduras se descomponen con rapidez y no son tóxicos para las personas. En cualquier caso es muy importante no pulverizar insecticidas durante la floración, al menos durante las últimas seis semanas. Cualquier producto que pongamos sobre los cogollos acabará en nuestros pulmones cuándo lo fumemos.
Los insecticidas caseros y la piretrina, siempre que se respeten escrupulosamente los plazos de seguridad y se lave la planta con agua unos días después de la aplicación, son lo único que se puede usar en floración. En las tiendas especializadas en cultivo de cannabis se pueden encontrar diversos insecticidas orgánicos pensados para el cultivo de marihuana.
Un insecticida casero
Este insecticida no mata todo, ni acaba con las plagas inmediatamente. Sin embargo, ayuda a controlarlas y, como no es tóxico, puede usarse incluso en floración, aunque conviene pulverizar la planta con agua sola unos días después de poner el insecticida para lavar los restos de las hojas.
Se mezclan, junto con dos o tres litros de agua, unos dientes de ajo, un poco de pimienta, alguna guindilla, una cebolla y dos o tres cigarrillos. Se bate todo bien y se deja reposar un día. Después se filtra y se pulveriza sobre las plantas. Es recomendable pulverizar primero unas pocas hojas para ver si la planta aguanta el insecticida o no.
Múltiples pulverizaciones.
La mayoría de las plagas se reproducen cada pocos días. Los insecticidas no suelen matar los huevos que aún no han eclosionado, por lo que resulta imprescindible pulverizar varias veces para ir matando los nuevos individuos que nacen. Lo habitual es fumigar cada cinco días más o menos. Es recomendable llevar mascarilla, gafas y guantes cuando se pulverizan las plantas con insecticidas.

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