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Archivo de la categoria ‘Cultivo de interior’

Condiciones ambientales en el cultivo interior de marihuana

Viernes, Enero 15th, 2010

im. climaEs importante conocer las condiciones climatológicas que queremos crear a la hora de escoger la ubicación ideal para el cultivo de interior. Las plantas de cannabis son capaces de soportar temperaturas de entre 10 y 40 grados centígrados, deteniéndose el crecimiento en dichos límites. La temperatura deber mantenerse entre 17 y 30 grados siendo 24 grados la ideal. Lógicamente la temperatura desciende durante las horas de oscuridad. Con temperaturas muy altas las plantas gastan mucha de su energía en disipar el calor y las temperaturas muy bajas pueden llegar a matarlas. La marihuana es capaz de absorber una cantidad de anhídrido carbónico (CO2) del aire, en una concentración mucho mayor a la que se encuentra en la atmósfera. El aire contiene un 0.003% de CO2 y las plantas experimentan un aumento del crecimiento de casi el doble bajo concentraciones de CO2 del 0.015%. Existen sistemas a la venta para aumentar el nivel de CO2 en el cultivo.

Aunque el CO2 es incoloro, inodoro y no es inflamable, puede ser peligroso rebasar los límites establecidos. De todas formas se puede lograr un gran resultado sin necesidad de tanta sofisticación. El simple aporte de aire fresco del exterior (filtrado, por supuesto) nos aportar el CO2 necesario.

El aire debe ser movido mediante un ventilador en el interior del sistema, para asegurar que el aire fresco llega a todas las plantas. El sistema necesita de una entrada de aire, que puede venir del exterior mediante succión y filtrado, o desde la misma estancia donde se instale el cultivo si esta es suficientemente amplia y ventilada. Sera necesaria una salida de dicho aire mediante un extractor al exterior.

Resumiendo, se precisa una entrada filtrada con o sin extractor, una salida con extractor y un ventilador en la parte superior del interior del cultivo para que dicho aire circule. Conviene que las plantas se muevan ligeramente. Los ventiladores funcionaran cuando la luz funcione, aunque se pueden programar mediante un temporizador. Desde luego así no aumentaremos el porcentaje de CO2 en el sistema, pero evitaremos que descienda. Las estufas y calentadores de gas aumentan la concentración de CO2 en el ambiente, aunque pueden causar problemas con la temperatura (debemos pensar que las lámparas darán calor). Las visitas al jardín serán agradecidas por las plantas pues nuestra respiración aumentar el nivel de anhídrido carbónico del ambiente.

Las plantas desprenden olor, sobretodo en ciertas fases del proceso. Si esto pudiese ser un problema, se aconseja el uso de ionizadores de aire o, colocar filtros atin-olor en la extracción. La humedad del ambiente conviene mantenerla entre el 40 y el 60%, el uso de un termohigrometro con máximas y mínimas del día sería aconsejable.

Las medidas del sistema dependen en parte de la potencia de la luz, aunque hemos de pensar que las plantas medirán aproximadamente un metro de alto, más la altura de la maceta, más la distancia entre la luz y las plantas y el grosor de la luz con las cadenas y anclaje, será necesaria una altura de por los menos dos metros. Si no se dispone de tanta altura se pueden forzar las plantas a floración antes de esta forma se cosechara más rápido pero menos cantidad por planta.

El área aquí recomendada es de 180×60, aproximadamente 1 metro cuadrado. Si se hacen dos cultivos simultáneos, uno de crecimiento y otro de floración, este último requerirá mayor altura. Es necesario que los cultivos sean estancos a la luz, sobretodo en la fase de floración, donde interesa que durante la “noche”, la oscuridad sea total. Asimismo se aconseja que dichas paredes sean refractantes en su interior, y que el material del que están hechas colabore a crear las condiciones climáticas ideales. Forrar las paredes de porexpan (u otro aislante) nos ayudara a conservaran la temperatura del cultivo y a protegerlo del frio y el calor. Existen armarios de cultivo reúnen están condiciones y están pensados para un cultivo de interior optimo además los hay en varias medidas dependiendo del espacio que dispongáis.

Podríamos decir que el sitio ideal sería un sótano pues suelen tener un clima similar durante todo el año, pero puede ser instalado en cualquier habitación, armario, altillo, etc. Es mejor que este alejado de jardines o cualquier tipo de vegetación pues puede traernos plagas muy problemáticas. La limpieza de manos y cambio de ropa no esté de más si se ha trabajado en un huerto o jardín, o si se viene del campo. Asimismo no es aconsejable introducir en el cultivo plantas provenientes del exterior o de otros cultivos.

En los cultivos de interior las plantas son sometidas a un régimen de luz de un mínimo de 18 horas durante el periodo de crecimiento, aunque algunos cultivadores sostienen que durante esta fase las plantas no necesitan descanso, mientras tengan suficiente aporte de agua y luz, por lo que las someten a un régimen continuo de 24 horas de luz. La diferencia entre los dos regímenes estriba en la duración de la fase de crecimiento (horas de luz = crecimiento). Si es necesario por algún motivo tener las luces apagadas en algún momento del día, es mejor darles 18 horas de luz, nunca menos. Si no hay ningún inconveniente es mejor usar el sistema de régimen continuo (24 horas de luz), las lámparas lo agradecen, pues los sucesivos encendidos y apagados les acortan la vida. (Es conveniente esperar a una media hora si se quiere volver a encender una lámpara de alta presión tras un apagado o una desconexión). El régimen elegido a de ser constante.

Podemos provocar la floración cuando lo deseemos, con el simple procedimiento de acortar el periodo diurno a 12 horas. Las 12 horas de noche forzaran a la planta a florecer, es importante que la oscuridad sea total, polución de luz en esos momentos puede evitar que los cogollos se desarrollen correctamente. (El uso de temporizadores es obligado pues los periodos deben ser exactos.)

Dado que las luces no penetran con la potencia deseada mucho más de 60-80 cm a partir de la distancia de seguridad, no conviene dejar crecer vegetativamente mucho las plantas, pues durante la floración pueden llegar a doblar su tamaño y exceder las medidas que deseamos. (La marihuana en la naturaleza suele medir entre 1′5 y 3 metros según especies).

De alguna manera estamos creando “bonsáis” de marihuana a medida. Las alturas recomendadas para iniciar el proceso de floración (12 horas da/12 horas noche), las limitaremos entre un mínimo de o de 20 cm. y un máximo de 38 cm. Según la altura de nuestro sistema y la potencia de las lámparas buscaremos la altura ideal entre dichos límites para nuestras necesidades. Si cultivamos especies diferentes puede que requieran ser llevadas a floración a alturas distintas. No conviene mucho que las plantas rebasen el metro y medio, en la madurez medirán entre 60 cm. y 1 metro. Si alguna se dispara se le puede doblar la punta con un alambre o un hilo.

Se puede dominar a voluntad la dirección del crecimiento de una planta. La punta contiene un inhibidor que evita que las ramas laterales superen la altura de la punta, esta dará el cogollo más grande y potente. Con el simple hecho de cortar o doblar la punta, se neutraliza ese inhibidor y las ramas laterales pugnan por ser la más alta, con lo que la planta crece más ancha y ramificada, se recomienda más doblar la planta desde casi la mitad, antes que cortarla. Las plantas que se espiguen se irán colocando en los laterales del sistema para que no hagan sombra a otras más bajas.

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Cosecha del cannabis: Como cortar, manicurar, secar, curar y conservar tu marihuana

Viernes, Enero 8th, 2010

cogolloDesde que el ser humano inventó la agricultura, la cosecha ha sido un tiempo de felicidad. El trabajo de meses se ve recompensado con los frutos de la tierra y las épocas de escasez se olvidan en la abundancia. En este mundo acelerado, lleno de coches y asfalto, los cañameros seguimos disfrutando de este acontecimiento. Cosecha tus plantas con cariño, entre volutas de humo y sin prisas, te lo agradecerán. La cosecha del cannabis es muy sencilla. En resumen consiste en cortar los cogollos y secarlos. La calidad del producto final, sin embargo, dependerá de cómo se haga este secado. Cosechar, manicurar, secar y curar son los cuatro procesos que, si se hacen bien, harán de fumar un gran placer.

COSECHAR

La familiaridad con la variedad que cultivemos es la mejor regla. No todas las variedades tardan lo mismo en madurar. Una sativa como la mejicana madura más lentamente que una índica como la Northern Lights. Frente a una hierba desconocida hay que experimentar cosechando en diferentes momentos. Así al año siguiente, sabremos exactamente cuál es el momento adecuado para recolectar las plantas. En exterior, el momento óptimo para cosechar dura unas dos semanas. Cuando veas que la mitad de los pistilos tiene un color marrón o naranja, prepárate y vigila atentamente. La planta alcanza su máxima potencia cuando entre un 50 y un 90 por ciento de los estigmas o pelillos blancos de las flores han perdido el color blanco y tienen un tono marrón o naranja. Está en el punto óptimo para ser recogida. Como regla general, se puede decir que la planta cosechada con más pistilos blancos tendrá menor potencia y un colocón “mental” y alegre. Con más pistilos marrones o naranjas la hierba tendrá más THC (tetrahidrocannabinol) y el globo será “físico” y sedante. Esta regla no es, ni mucho menos, infalible y depende de cada variedad. Las sativas suelen ser estimulantes comparadas con las índicas, más relajadas y narcóticas. Durante la semana anterior a la cosecha no hay que abonar la planta. Regadla sólo con agua para lavar los restos de fertilizantes. Esta simple medida mejorará el sabor de la hierba y rascará menos la garganta. Cosechad la planta después de un día de sol, hay que evitar recoger las plantas cuando estén mojadas ya que la humedad favorece la aparición de hongos y mohos. Al cosechar se puede cortar la planta entera o ir cortando cogollos conforme vayan madurando. A gusto de cada uno. Puedes cortar los cogollos superiores primero y dejar los más bajos para que terminen de madurar.

MANICURAR

Después de cortar la planta se deben quitar las hojas grandes que no tienen glándulas de resina. Hay quien corta estas hojas después de secar las plantas. Así, al secarse, las hojas grandes recubren el cogollo y lo protegen evitando que se rompan las glándulas llenas de resina. Para hacerle la manicura a tus cogollos agarra la planta por el tronco y, mientras la sostienes boca abajo, ve cortando las hojas grandes con sus peciolos o tallitos. También puedes cortar las puntas de las hojas que sobresalgan del cogollo y no tengan resina. Cuanto más limpies el cogollo, más potente será. Mientras manipulas los cogollos ten cuidado y no los manosees. Las glándulas de resina se rompen con facilidad y el THC se oxida.

SECAR

El THC del cannabis fresco no “coloca”, es decir, no es psicoactivo. Para convertirse en marihuana fumable, la hierba tiene que secarse. El proceso de secado influye mucho en la calidad del producto final. Una hierba mal secada rascará la garganta y perderá potencia. Por el contrario, si el cannabis se seca lentamente, el sabor y la potencia mejorarán. El cannabis se debe secar en un lugar seco, oscuro, fresco y ventilado. Si colgamos los cogollos cogerán una forma más redondeada que si los extendemos sobre un periódico o rejilla. Si los extiendes vuélvelos cada día para que se sequen uniformemente. Dependiendo del clima el secado puede durar entre una y tres semanas. Si no quieres curar la hierba, manténla secando hasta que el tallo central se quiebre al doblarlo. Si piensas curar el cannabis, cuando el cogollo se sienta crujiente al tacto pero un poco húmedo en el centro pasa al curado.

Existen rejillas de secado ideales para este proceso, el mayor peligro cuando secamos el cannabis es que aparezcan hongos. Pueden evitarse poniendo un ventilador que mueva el aire alrededor de los cogollos. Si se enmohece un cogollo sepáralo del resto para que no los contagie. Secarlo al sol directo durante al menos 24 horas debería acabar con los hongos.

CURAR

Cuanto más lento sea el secado, mayor potencia y mejor sabor tendrá la hierba. El curado consigue que la hierba se seque más despacio. Una buena forma de curar es meter la hierba en cajas metálicas o de madera (no de plástico) que se abren una o dos veces al día. De este modo la hierba se acaba de secar más despacio lo que mejora su sabor y su potencia. La duración del curado depende de cuantas veces al día abras la caja y de las condiciones del clima. Vigila a diario la hierba en busca de moho. Las condiciones del curado pueden hacer aparecer hongos si no se va abriendo la caja para que se airee. Si aparecen, saca los cogollos de la caja y cuélgalos al sol.

CONSERVAR

Una vez que la hierba esta bien seca (cuando el tallo se quiebra) se puede meter en botes herméticos y conservarla meses e incluso años sin perdida de potencia en un lugar fresco y oscuro. La hierba pierde potencia en contacto con la luz, el aire y el calor. Por eso hay que guardarla herméticamente, a oscuras y sin altas temperaturas.

FUMAR

…es un placer…(¿o acaso necesitáis más instrucciones? XD)

LO QUE NO SE DEBE HACER…

La marihuana no se debe enterrar para que se cure. Esta técnica produce la aparición de bacterias y hongos que pueden ser peligrosos. Algunos pueden provocar infecciones respiratorias muy graves. La resina no está en el interior de la planta: colgar la planta, arrancarla con raíces o hervir estas no incrementa la potencia de la hierba. Secar el cannabis en el horno o el microondas destruye parte del THC. Si aún así os puede la impaciencia, secadla con el horno normal al mínimo (50-70ºC) dejando la puerta un poco entreabierta. No subáis más la temperatura porque se destruirá demasiado THC.

Fuente:  http://portal.bitox.com/modules.php?name=News&file=article&sid=114

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Esquejes del cannabis, como esquejar tu marihuana

Domingo, Diciembre 27th, 2009

esquejePequeña introducción al esquejado del cannabis, te explicaremos brevemente lo mas imporante a tener en cuenta a la hora de preparar tus propios esquejes.

¿Que son los esquejes?

Un esqueje es básicamente un trozo de una planta, que conservara las características de la planta a partir de la cual se ha obtenido, estas plantas de las que obtenemos los esquejes se denominan plantas madre.

¿Por qué hacer esquejes?

El cultivo a partir de esquejes tiene numerosas ventajas ya que sabemos que los esquejes contaran con la misma genetica que la planta madre, es decir, sabemos que es hembra y además que su resistencia, su ritmo de crecimiento y su productividad son mayores que el de las plantas producidas a partir de semillas. Por medio de los esquejes podremos mantener siempre una raza o variedad del cannabis viva ya que cada esqueje es un clon identico a la planta madre.

¿Cómo hacer esquejes de marihuana?

Para hacer tus propios esquejes necesitaras unos materiales sencillos y unos pasos a seguir, pero una vez que lo hagas te daras cuenta de que es muy sencillo.

Materiales para esquejar la marihuana:

Tijeras de podar o cuchilla: Se usan para cortar los esquejes de las plantas madre, puedes usar tijeras de podar.

Hormonas de enraizamiento: Productos que estimulan la formación de raices en los esquejes, existen varios productos como el Clonex o el Root it.

Medio de enraizamiento: Pueden utilizarse pequeños cubos de lana de roca o macetas cuanto más pequeñas mejor, de entre 5 y 8 cm. El que el receptáculo del esqueje sea pequeño favorece un enraizado rápido.

Pasos a seguir para hacer tus esquejes:

Cortar los esquejes: Para obtener el primer esqueje de una planta debe cortarse la punta, un trozo de entre 7-10 cm. Se pueden hacer mas grandes y más pequeños también, pero no vale la pena. Deben cortarse de manera inclinada en angulo y deben recortarse las hojas de su base.

Remojar los esquejes: Una vez tenemos el esqueje preparado lo dejamos sumergido en agua unas 24h. – 48h., para que se hidrate. Pueden dejarse bajo la luz donde los vayas a enraizar.

Aplicar las hormonas de enraizado: Las hormonas en forma de polvo van bien, pero hay que tomar muchas precauciones en su aplicación ya que se debe poner muy poco polvo y con mucho cuidado de no taponar la base del tallo, pues ello ocasionaría que el agua no llegara a las hojas. Las hormonas de enraizado en líquido o gel son mucho mas sencillas de usar y se obtienen resultados más satisfactorios. Según el producto a usar seguir las indicaciones.

Una vez realizados los tres pasos esenciales, introducimos el esqueje en el medio de enraizado, y a continuación lo regaremos. En la primera fase los esquejes no requieren muchos nutrientes y cuando empiezan a producir raices necesitan mas alimento.

El esqueje no tiene que estar siempre recién regado, pues ello ocasiona que el tallo enterrado se pudra. Tiene que atravesar un ciclo de humedad y sequía a fin de que la raíz busque la humedad del fondo del tiesto. Hay que darles el grado justo de agua, sólo la experiencia dice cuanto. Generalmente cada dos o tres días.

Un buen sistema para suministrar alimento a los clones es pulverizar con una solución muy, muy tenue de abono foliar (aplicado a las hojas), una vez cada dos o tres días. Normalmente va bien pulverizarlos con agua una vez al día, especialmente los primeros días, ya que la falta de raíces les imposibilita la absorción de agua esa vía.

Observaciones:

  • Los esquejes, carentes de raíces, no pueden absorber agua directamente del medio de enraizado, por lo que un factor favorable al enraizado rápido es una humedad elevada (alrededor del 70%-80%).
  • La temperatura ideal para los esquejes es de 24º, es ideal usar un propagador electrico para mantener la temperatura y la humedad.
  • También favorece el enraizado de los clones una luz no muy fuerte, lo ideal es usar fluorescentes o bombillas de bajo consumo con un espectro de crecimiento.
  • Es recomendable hacer los esquejes con un foto periodo de 18 horas. El esqueje recién enraizado es joven aún para ponerlo en periodo de floración, y después de que esté enraizado se recomienda un periodo vegetativo de cómo mínimo dos semanas.
  • En condiciones óptimas algunas variedades pueden enraizar en sólo 4 o 5 días, lo normal es entre una semana o diez días, pero suelen hacerlo en un para de semanas.

Aquí os dejamos un vídeo muy ilustrativo:

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Cultivo hidropónico de la Marihuana

Lunes, Noviembre 9th, 2009

dutchpotEl cultivo hidropónico es el cultivo de plantas usando sustratos minerales en lugar de tierra. Como su nombre indica suele emplearse agua como disolvente al que se le agregan diversos fertilizantes y nutrientes (nitratos, fosfatos, metales etc.). La indudable ventaja del cultivo hidropónico es que se puede controlar exactamente que nutrientes recibe la planta, se puede hacer en espacios más reducidos y ya no se depende de las condiciones naturales del campo, como el clima o los microorganismos o parásitos que puedan haber en el suelo. Utilizando el cultivo hidropónico se pueden conseguir cosechas a una velocidad superior al metodo habitual ademas de ahorrar en gastos no necesarios con este tipo de cultivo, ademas de aprovechar mucho mejor el espacio de cultivo y permitiendo controlar en todo momento que los nutrientes que reciben las plantas.

El cultivo hidropónico se dio a conocer en 1928 cuando un profesor de la universidad de Berkeley fue capaz de cultivar diversas verduras en su patio, utilizando disoluciones en agua de sales minerales y nutrientes.

Una variante del cultivo hidropónico que utiliza sustrato sólido (como piedra pómez, o arena) tiene la ventaja de aportarle más estabilidad a la planta y prevenir que las raíces se pudran por exceso de líquido y mala circulación del agua, para ello existen a la venta materiales como la arlita, perlita o arcilla expandida.

En el caso de la marihuana es esencial controlar la concentración de sales alcalinas (formadas con los metales de la columna 1 de la tabla periódica, excepto el Hidrógeno) y azufre en el agua, para esto existen instrumentos de medida especificos para cada caso, ya que excesos o defectos de estas sustancias pueden matar a la planta en un santiamén. El pH (acidez) del agua es igualemente importante y debe estar entre 6 – 6.5. Para regular estas concentraciones existen diversas soluciones comerciales que han sustituido los inseguros métodos tradicionales, como agregar cáscaras de huevo o ceniza (para reducir la acidez) por ejemplo.

Hoy dia existen sistemas completos de hidroponia, como el famoso Sistema Apollo, el Dutchpot o el Rainforest, que te quitarán la preocupación de buscar un sitio adecuado donde cultivas tus plantas de marihuana y tendrás la tranquilidad de saber que estás usando un sistema probado por miles de cultivadores en todo el mundo.

Tambien existen Fertilizantes espeficamente creados para los cultivos hidropónicos que te ayudaran a obtener los mejores resultados, algunas de las marcas más conocidas del mercado son Canna o Advanced Hidroponics of Holland.

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Como germinar las semillas de marihuana de forma fácil y sencilla

Domingo, Octubre 11th, 2009

semillas_germinandoCon este post inaugural queremos mostraros como germinar las semillas de marihuana. Aunque pueda parecer complicado, germinar las semillas es una tarea muy sencilla. En este artículo trataremos de cuales son las condiciones necesarias para lograr que germinen sin problema.

Las semillas de marihuana sólo necesitan agua, calor, aire y ausencia de luz para germinar. La temperatura recomendada debe encontrarse entre 21 y 32ºC. De esta forma, las semillas que reciben buen trato germinan entre dos y siete días.

Una vez que han germinado, se plantan las semillas de maría cuidadosamente (el mejor medio de germinación suele ser el jiffy), y empiezan a crecer hasta que se convierten en adultas. Suele ocurrir que de diez semillas de cannabis unas serán machos, otras serán demasiado débiles, y dos o tres serán las mejores genéticamente y crecerán hasta convertirse en unas hembras sanas y fuertes.

Durante la germinación, la parte exterior de protección de la semilla de “mariguana” se abre y, un diminuto brote blanco sale del interior. Ese brote es la raíz central. El cotiledón o las hojas de la semilla brotarán hacia arriba, dirijiéndose hacia la luz.

GERMINACIÓN DE LAS SEMILLAS DE MARIHUANA POR PASOS

  1. Humedece tus semillas de “mariguana” en un vaso de agua durante toda una noche. Se han de humedecer completamente. Es recomendable no alargar el tiempo que están en agua más de 48horas pues podrían pudrirse, aunque puede que algunas semillas puede que todavía no hayan abierto un costado por el que saldrá la raíz central.
  2. Una vez humedecidas colócalas entre toallitas de papel empapadas y empezarán a brotar. Debes mantenerlas en un ambiente cálido (21-32ºC) y oscuro. Debes humedecer las toallitas diariamente y hemos de mantenerlas húmedas pero de forma que permitan que se drene el exceso de agua libremente para que tus semillas de marihuana broten adecuadamente. Una vez que es visible el brote blanco (raíz) de las semillas llega el momento de coger con cuidado los frágiles brotes de maría y plantarlos.
  3. Plantar en un cubo de enraizamiento (lo más aconsejado por su sencillez) o una mezcla de sustrato inerte fino y ligero. Ten cuidado de no exponer mucho tiempo la pequeña raíz, muy delicada todavía, al aire o a la luz. Tampoco conviene tocarla, porque podríamos dañar sus peñetos pelitos blancos por los que la planta se alimenta. Cubre tu semilla de marihuana germinada con unos dos centímetros de medio de enraizamiento con el brote blanco, la raíz, hacia abajo. Al poco tiempo saldrá el tallo principal, con el par de hojas redondas que le proporcionarán a la planta la energía suficiente para que siga creciendo.
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